¿Cómo cuidar la piel del niño con Eccema atópico?
- Mariana Bailac

- 14 nov
- 2 Min. de lectura
El eccema atópico es una condición crónica y recurrente que se puede controlar. Con una rutina diaria, constante y el tratamiento adecuado, la mayoría de los niños logra una piel sana y sin picazón.
HIDRATACIÓN DIARIA
Usá emolientes (idealmente cremas humectantes) TODOS los días, incluso cuando la piel esté bien.
Aplicá varias veces al día, y especialmente DESPUÉS DEL BAÑO.
Usá movimientos suaves, sin frotar.
No compartas los envases y mantenelos limpios.
Recordá: los emolientes no son cosméticos, son parte del tratamiento.
BAÑO Y LIMPIEZA
Baño de ducha corto (5 minutos) con agua tibia, no caliente.
Evitá jabones perfumados; elegí un syndet como limpiador.
Secá con toalla suave, de algodón, sin frotar.
Aplicá la crema humectante incluso con la piel aún húmeda
TRATAMIENTO DE LOS BROTES
Seguí las indicaciones de tu médico en relación al uso de corticoides en crema.
No temas usarlos si están bien indicados: previenen la infección y el rascado.
No uses pomadas viejas ni cremas que no te recetaron.
CONTROL DE LA PICAZÓN
La mejor forma de tratar la picazón es restableciendo la salud de la piel!
Mantener las uñas cortas y limpias.
Vestir ropa de algodón. Evitá el contacto de la piel con lana o telas sintéticas.
Si hay mucha picazón, consultar sobre antihistamínicos o tratamientos calmantes nocturnos.
Aplicar frío local puede aliviar el prurito.
EDUCACIÓN Y RUTINA
Enseñemos al niño a reconocer las primeras señales de picazón.
Intentemos evitar aquellos factores desencadenantes: calor excesivo, transpiración, estrés, polvo, fragancias.
Factores como la temperatura, grado de humedad y contaminación ambiental pueden influir en el curso de su dermatitis, aunque no determinan su aparición. El frio seco deshidrata la piel , por lo que en invierno empeora la piel del niño, y en verano, en especial en contacto con el mar, mejora. El sol, el grado de humedad ambiental y las sales del agua de mar suelen mejorar la dermatitis.
En caso de eccema persistente, consultar con un alergista para descartar alergias asociadas (como por ejemplo alergia alimentaria) o dermatitis por contacto.
CUÁNDO CONSULTAR
Si aparecen costras amarillas, pústulas, fiebre o empeoramiento rápido (puede haber infección).
Si sospechas eccema herpético (vesículas, dolor, fiebre): acudir el mismo día al médico.
Si el brote no mejora con el tratamiento habitual.
RECORDÁ:
El tratamiento del eccema es el cuidado diario, no sólo durante los brotes.
Cada familia encuentra su rutina: lo importante es mantener la piel hidratada y controlar la picazón.





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